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Tecnologías exponenciales: el mundo cambia más rápido que nunca

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Tecnologia exponencial

De que el mundo está cambiando ya nos hemos dado cuenta todos, la diferencia es que cada vez lo hace más rápido y con un impacto real en nuestras vidas diarias. Tecnologías como carros autónomos, paneles solares, criptomonedas e inteligencia artificial ya no son nuevas y rápidamente están agarrando fuerza y ​​disrumpiendo industrias.

¿Por qué sucede esto? Porque todas estas tecnologías exponenciales están llegando a su punto de inflexión al mismo tiempo, es decir, están pasando de crecer en línea recta a tener un crecimiento mucho más rápido y grande.

 

En un crecimiento exponencial la curva al comienzo parece una línea recta, lo cual hace difícil diferenciar un crecimiento exponencial de uno lineal. Pero llega un momento en el que la curva “explota” y empieza a crecer rápidamente. 

Al hablar de la evolución de tecnologías exponenciales, ese momento de inflexión ocurre cuando comienzan a tener aplicaciones de verdad, relevantes en los mercados, y se encuentran cada vez más accesibles.  

Nosotros mismos lo hemos visto en nuestra generación: piensen en lo que significaba tener una computadora en casa cuando éramos pequeños - si es que en ese momento existían - versus lo que puede hacer hoy un día tener una “computadora móvil de bolsillo de bajo coste” , también conocida como “celular”. 

El ingeniero Gordon Moore, cofundador de Intel, publicado en el año 1965 un estudio en el que aseguraba que la capacidad computacional de los procesadores (número de operaciones por segundos) iba a duplicarse cada dos años en la década 1965-1975. 

En 1975 los analistas confirmaron que efectivamente se cumplió: cada 2 años salió un procesador que tenía el doble de eficiencia. Entonces Moore repitió la misma predicción para la década sucesiva y, finalmente, en 1985 se volvió a comprobar. 

Lo interesante es que a pesar de que la tecnología ha cambiado en años, hemos pasado por diferentes generaciones tecnológicas (válvulas al vacío, transistores, circuitos integrados de hoy en día, etc.) y aún así esta tendencia nunca ha parado. Hoy estamos en el límite de la tecnología de los circuitos integrados y no sabemos qué tecnología reemplazará la actual (¿Será computación cuántica? ¿Computación de ADN?), Pero sí podemos conjeturar que la curva aumentará de forma exponencial.


 

Las impresoras 3D, la robótica, los sensores, los drones, la nanotecnología: todas siguen una curva de crecimiento similar a la Ley de Moore al mismo tiempo y eso hace que ya no sepamos hacia dónde mirar. Hay tantos cambios en una misma generación que muchas de las cosas que valían antes ya no valen nada.

Un claro ejemplo son los paneles solares: no es una tecnología nueva, llevamos más de 40 años trabajando con ella, pero es ahora cuando sus aplicaciones comienzan a ser relevantes. En cuanto a su crecimiento respecto a su eficiencia vs dimensiones, esta tecnología ha seguido una curva de Moore modificada: a paridad de superficie, y tras varias generaciones tecnológicas, han duplicado su eficiencia cada aproximadamente 22 meses. 

Y ahora ha llegado a un punto en el que ya se puede alimentar una casa o una empresa solamente con paneles solares. Como sigamos así, y no hay razón para pensar que no lo sea, la proyección es que en menos de 14 años vamos a producir más energía solar que lo que será la demanda de energía global en ese momento .

Piensen por un minuto en las implicaciones de carácter socio económico que esto conllevaría: los países más ricos ya no van a ser los que tienen más petróleo, sino sol. En ese sentido, no es alocado pensar que el Desierto del Sahara de repente sea el nuevo “pozo”. 

En la historia de la humanidad han habido varias revoluciones tecnológicas. De no poder comunicarnos a la distancia hemos pasado a tener telégrafo, luego teléfono, celulares y rápidamente smartphones. Piensen en el gran impacto que ha tenido cada uno de esos saltos tecnológicos en la sociedad: esas tecnologías han permitido hacer cosas que antes no se podía ni imaginar

Ahora, por primera vez en la historia, estamos viviendo múltiples de esas revoluciones tecnológicas al mismo tiempo. Eso es lo que está detrás de la disrupción de las industrias y esa es la razón por la que es tan difícil hoy en día saber hacía donde está yendo el mundo. Tienen 2 opciones: dejarse abrumar por tanta disrupción o ser parte de ella y subirse a la ola de la innovación creando compañías que usen todo eso para generar valor para el mundo.

Cada vez es más fácil acceder a estas tecnologías

Estos cambios no solo se dan gracias al rápido y avanzado desarrollo tecnológico, sino también gracias al fácil acceso a la tecnología. Mi hijo tiene 4 años y lógicamente todavía no sabe leer. Sin embargo, es capaz de comprar un juguete por Internet pidiéndolo con su voz a Alexa, la asistente virtual de Amazon, y recibirlo en su casa en menos de dos horas.

Él no tiene ni idea de la complejidad que hay detrás de cada paso de esa cadena: reconocimiento de voz, procesamiento en la nube, pagos digitales (creo que mi hijo no ha ni “visto” el dinero en su vida), compliance, almacenes ultra modernos ruborizados, entrega última milla, entre tantos otros. 

Es decir, que una persona sin importar la edad ni sus conocimientos, por más básicos que sean, hoy tiene acceso y puede saber manejar este tipo de tecnologías aún sin saber toda su complejidad y lo que implican.

La principal razón por la que esas tecnologías son accesibles es por su bajo coste. Si su costo es cada vez más bajo, su acceso va a ser cada vez mayor.

Un claro ejemplo es el de cómo secuenciar el genoma humano, es decir, mapear la secuencia completa del ADN en humanos. Hace nada más 18 años costaba 100 millones de dólares. Ese coste incluye claramente el gasto de investigación para llegar hasta ese punto, antes de que se comercializara.

Hoy en día hacer exactamente lo mismo cuesta nada más $ 500. Incluso, por $ 150, con servicios como 23andMe, mandas una muestra de tu saliva por correo ya las dos semanas te dicen de dónde vienes y si tienes predisposición a enfermedades como Alzheimer o Parkinson. Esta tecnología ya está aquí y tiene aplicaciones reales en nuestras vidas.

Los primeros en adoptar las tecnologías punteras suelen ser las grandes corporaciones. En el caso de la Industria 4.0, es decir, la implementación de tecnologías como sensores, Internet de las cosas, cloud computing a la industria manufacturera, los primeros en subirse a la ola fueron las grandes corporaciones en 2013. Cinco años más tarde, el coste de esas tecnologías había bajado tanto que ya son accesibles para un número más alto de compañías, empresas no tan grandes, incluso gobiernos. Ese es el punto en el que nos encontramos ahora. 

Tenemos abundancia de recursos, ¿pero qué pasa con nuestra mentalidad?

Que un grupo de personas tenga acceso a lo mismo no implica que lo aprovechen de la misma manera. Si bien todavía está por verse cuán rápido va a crecer la curva de la tasa de adopción, que depende de varios factores como el acceso a talento (hay que tener a gente que sepa usar esas tecnologías), la madurez del ecosistema local, el acceso a capital para acelerar la adopción, hay una razón más importante: tener una mentalidad abierta

Vivimos en un mundo en el que todo ya es abundante: acceso a internet, almacenamiento y procesamiento de datos y demás tecnologías exponenciales. Lo que nos limita es nuestra propia mentalidad. A pesar de estos avances tecnológicos y el acceso a los mismos, seguimos en una mentalidad de escasez. Esa es la verdadera limitación.

Tomen el ejemplo de la fotografía. Las fotografías que antes eran un bien escaso (antes de tirar una foto lo tenias que pensar muy bien porque no ibas a desperdiciar película para que luego cuando lo llevabas a revelar - dos semanas o dos meses después - te llevaras un disgusto), y ahora es abundante (en 2018 se tiraron más de 1 trillón de fotos a coste prácticamente nulo). Ahora el problema no es ni siquiera dónde guardamos tantas fotos, sino cómo las encontramos

Kodak, líder de la industria hasta hace relativamente poco, no reconoció la abundancia. Su modelo de negocio se basaba en la escasez y se resistió para que siguiera así. Pero no pudieron detener El Progreso

No sé cuántos de ustedes saben que Kodak tuvo acceso a la cámara fotográfica digital antes que nadie, en los años '70, pero decidió no sacarla al mercado para intentar proteger su negocio principal: el de las películas y el papel fotográfico. Resultado: la tecnología avanzó, salió a la luz y finalmente cayeron aplastados por compañías más exponenciales. 

Instagram hoy en día es reconocido como la compañía de fotografías más potente del mundo. Y no solo que no fabrica nada, sino que además ni siquiera produce fotografías. Es una plataforma para compartir fotografías

Netflix, Uber, AirBnB, protagonizaron historias parecidas en sus respectivas industrias. El enemigo llega de cualquier dirección. Kodak no vio venir Instagram. Subestimó el riesgo de que una o varias startups podrían cambiar el mercado, la mentalidad de sus consumidores y sus prioridades. Pero el riesgo de que eso ocurra, en cualquier industria, es real

¿Cómo todo esto está transformando el mundo emprendedor? 

Nunca ha sido tan fácil crear una compañía. ¿Quieres vender por internet? Hace poco más de 10 años necesitabas por lo menos una inversión inicial de $ 500k, entre servidores, técnicos, almacén e inventario, etc. Hoy en día lo único que necesitas es una computadora conectada a Internet. Todo se puede tercerizar, y además pagas solo por lo que usas. 

¿Cuál es tu mercado? Hay más de 4 billones de personas conectadas a Internet y ese número está teniendo un crecimiento que sigue la curva exponencial que vimos antes.

Al mismo tiempo, nunca ha sido tan fácil hacer crecer una compañía . Típicamente, para una compañía del índice Fortune 500 se tardaba más de 20 años en alcanzar una evaluación de $ 1B. Lo que hoy en día se llama “Unicornio”: Google fue la primera compañía que logró ser unicornio en menos de la mitad de ese tiempo.

A partir de allí, hay muchos ejemplos de compañías que han logrado lo mismo cada vez en menos tiempo. El récord es de Lime, un sistema de movilidad urbana basado en patinetas eléctricas, que pasó a ser unicornio en menos de 18 meses desde su fundación.  

Muchos hablan de especulación, de la burbuja de Silicon Valley, y seguramente eso tiene mucho que ver, pero el punto es que esto ya es una realidad y está pasando a nivel global, en Estados Unidos, en Asia, y en América Latina también de la mano de compañías como la colombiana Rappi y la brasileña Nubank. 

No tengas miedo de empezar tu propio camino

Como siempre digo, el momento de innovar y emprender es ahora. Tenemos abundancia de información, datos, recursos y tecnología y debes aprovecharlos al máximo: lo que hagas puede impactar a millones de personas alrededor del mundo.

Para eso tienes que pensar en grande y tener un propósito que te motive. La única forma de desarrollar una mentalidad exponencial es enfocarte en que puedes lograr algo disruptivo y trabajar duro por ello, aprovechando todo lo que este mundo moderno nos pone al alcance de nuestras manos.

Claramente no es fácil, pero tampoco imposible. Es por eso que desde 10xU creamos una comunidad para que todo aquel que quiera ser emprendedor, pueda hacerlo con éxito. 

En nuestros 5 cursos online y prácticos compartimos todo sobre los pilares fundamentales a tener en cuenta a la hora de crear una compañía. La teoría no es todo, luego uno debe llevarlo a la práctica, pero es una gran forma de comenzar. 

Por Lorenzo de Leo, socio de 10xU

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