6 errores de los emprendedores a la hora de buscar inversionistas

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Inversores

Levantar capital es uno de los pasos más importantes para un emprendedor. Muchos creen que se trata de conseguir reuniones, armar una linda presentación y caerle bien al inversionista. Sin embargo, es mucho más que eso: hay 6 errores típicos que se cometen a la hora de presentarse frente al inversionista. En 10xU queremos que tu los evites.

Ojalá conseguir dinero para hacer crecer una empresa fuera tan sencillo. Son muchos lo que subestiman esta etapa a la hora de emprender y por eso luego se cometen errores de los que no hay marcha atrás.

En 10xU siempre recomendamos que uno de los primeros pasos a la hora de empezar un camino como emprendedor es armar una estrategia de levantamiento de Capital que te guíe sobre cuánto dinero vas a necesitar, en qué momento y a quién se lo vas a pedir.

 

Nota Historia Romántica vs Realidad

 

Una vez que armes tu plan y consigas una reunión con un inversionista, debes aprovechar la oportunidad al máximo. Es un one shot en el que tienes que demostrar todo lo que has trabajado los meses anteriores y lograr lo más importante: que alguien te confíe dinero sin apenas conocerte.

El 90% de las startups fracasan, por lo tanto que un inversionista apueste por tu empresa le representa un riesgo. Sin embargo, hay datos alentadores en este 2020: es que a pesar de la pandemia del coronavirus, el volumen de inversión en capital de riesgo ha alcanzado niveles récord el segundo cuatrimestre de este año y los inversores están evaluando más pitch decks que nunca. 

 

Nota Perspectiva del inversionista

Como hemos dicho, si logras conseguir una reunión con un inversionista debes aprovechar la oportunidad al máximo. Y créenos que pitchear a decenas de inversionistas sin obtener los resultados esperados puede ser agotador. Por eso, enumeramos los errores más típicos que cometen los emprendedores a la hora de presentar una idea:

 

 

1. ¿Realmente tienes una oportunidad de negocio?

 

 

Toda compañía debe tener un por qué, un propósito que lo motive y que tenga la posibilidad de generar impacto a gran escala. La Visión de una empresa, uno de los 5 pilares fundamentales que todo emprendedor debería tener en cuenta, es importante pero no suficiente.

Puedes haber encontrado la solución a un problema y que eso te motive a emprender. Sin embargo, tenemos que asegurarnos de que esa solución genere verdadero valor en el mercado.

Que hayamos observado un problema individual no quiere decir que haya una verdadera oportunidad de negocio. Esto quiere decir que debes demostrar que existen personas que están implicadas en este problema y que están dispuestas a comprar o usar tu producto o servicio.

¿Cómo demostrarlo? Con data y validación. No pierdas tiempo pitcheando a un inversionista si no tienes un problema real, cuantificable y validado. 

 

2. Decir que no tienes competidores

  

Muchas veces se cree que al decir que no hay competidores se demuestra que realmente es una oportunidad de negocio: “Es único, no hay nadie más que haga algo similar”.

Pero esto puede representar un problema en vez de una ventaja por dos motivos. En un mundo donde cada vez hay más empresas y tecnología de vanguardia, es extraño que no haya un problema sin ni siquiera una posible solución. Al decir que no tienes competidores los inversionistas, es probable que no los hayas encontrado y los inversionistas pensarán que no estudiaste bien tu mercado y que eres superficial. 

Si realmente no tienes competidores es una mala señal porque podría indicar que no hay una verdadera oportunidad de mercado.

 

3. No tener ningún activo real

 

Uno de los errores más típicos es que los emprendedores empiezan a buscar inversionistas cuando ya se quedaron sin dinero. Además, el problema aumenta cuando ese dinero se lo han gastado en cosas que no son importantes para un inversionista.

NOTA INVERTIBILIDAD, cómo hacer para tener lo que los inversionistas están buscando

En la mente de un emprendedor, en muchos casos lo fundamental es el producto. Y es entendible que piensen así: si uno está convencido de su idea y cree que puede funcionar, creerá que al mostrarle el producto a un inversionista le pasará lo mismo.

Pero esto no es nada más alejado de la realidad. Un inversionista, sobre todo los institucionales, querrán ver mucho más que eso: si has podido armar un buen equipo, si tienes la tecnología adecuada, si has encontrado verdaderamente tu mercado. 

Tienes que demostrar tu capacidad de poder hacer crecer tu compañía y que has pensado en todo lo necesario para lograrlo.

 

4. No demostrar cómo vas a mitigar los riesgos

  

En toda conversación laboral siempre es bueno contactar con el otro a nivel personal. Es común pensar que si le caes bien a alguien ya tienes parte del trato asegurado. Pero no alcanza: invertir en una empresa es un verdadero riesgo.

Es aquí donde debes demostrar que has identificado los riesgos, que los entiendes y debes pasar a la acción y demostrar con datos, experimentos y validación cómo vas a mitigar cada uno de los riesgos que le conlleva al inversionista apostar por tu negocio.

 

5. No tomar riesgos

 

Como ya hemos dicho anteriormente, invertir conlleva riesgos. También emprender. Pero si  a la hora de levantar capital ni el propio emprendedor toma riesgos por su empresa, ¿Por qué debería hacerlo otro? 

Por ejemplo, suele pasar que al principio los emprendedores manejan su compañía en su tiempo libre, luego de su trabajo en otra empresa. Si no eres capaz de dejar tu trabajo para darle todo tu tiempo y esfuerzo a tu nuevo emprendimiento, se interpretará que no te lo crees ni tu. 

Además, es poco realista pensar que estás generando valor si sólo le dedicas el poco tiempo libre que tengas, por lo que difícilmente vas a estar preparado para levantar dinero a menos que no te pongas 100% en ello.

Si el inversionista nota que no te arriesgas, creerá que ni tú tienes confianza en tu idea. La relación con el inversionista debe ser un win - win  en la que ambos ganan si todo sale bien o ambos pierden en el caso de que salga mal.

 

6. No tener proyecciones financieras concretas

 

Algunos podrán creer que los inversionistas apuestan por una empresa porque les gusta el producto o servicio, porque están de acuerdo con la misión de la compañía o simplemente porque conocen al emprendedor y confían en él. Todo esto puede pasar pero, a fin de cuentas, lo que un inversionista quiere generar un retorno de su inversión.

CTA: Nota Perspectiva del inversionista.

Si bien depende de muchos factores, uno de los objetivos de un inversionista podría ser en siete años multiplicar por 20 su inversión inicial. ¿Te parece exagerado? Piensa que ellos no sólo invierten en ti, sino también en otras startups, y deben recuperar todo el dinero que pusieron más una ganancia razonable por los riesgos que tomaron.

Por esa razón, a la hora de buscar inversionistas debes demostrarles que tú sabes cómo multiplicar su dinero. Las proyecciones financieras son obligatorias para rondas de crecimiento. 

En rondas iniciales, es recomendable tener por lo menos un orden de magnitud y no cometer el error opuesto de presentar proyecciones exageradas sin fundamentos, porque seguramente pensarán que estás especulando.

Si en una reunión con un inversionistas no tienes los números claros, proyecciones y cómo llegaste a ellas, da por hecho que no apostarán por ti. 

 

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